lunes, 5 de noviembre de 2012

La fabricación de ataúdes, actividad poco conocida


Son pocas las personas que se dedican a esta tarea. En Quito hay un taller en el sur, que ha ganado prestigio



Las funerarias y salas de velación de Quito tienen un sitio para la provisión de ataúdes cuando tienen que ofrecer servicios funerales. “Los diseños y la calidad nos permite ser los escogidos”, dice Gloria Calero. Ella es la propietaria del mencionado lugar ubicado en el sector de Chillogallo, al sur de la ciudad, en donde desde hace 30 años fabrica exclusivamente ataúdes y cofres mortuorios. El negocio lo montó hace 50 años mi padre, tras su muerte heredé el compromiso de mantenerlo como fuente de ingreso económico familiar y no descuidar la calidad de los productos”, menciona. Calero, al frente de sus nueve empleados, construye, pule y vende diferentes clases y estilos de cofres fúnebres que son muy acreditados por la calidad de la madera que utilizan y por sus diseños originales, que igualmente tienen nombres muy particulares.
Tapacruz, americana, egipcia, colonial, libro, ventaneras, semicofre, columna cortinera, ministro, son algunos de los nombres con que ellos distinguen cada una de sus creaciones. Las funerarias como Monteolivo, Campo Santo, Memorial y otras tienen sus propias bodegas donde guardan piezas de todos los modelos para sus clientes, dijo Gloria. Es triste decirlo, pero la violencia que se vive crea mayor demanda”, comentó Calero, quien no quiso hablar de precios porque ella entrega al por mayor a las funerarias. Carlos Rodríguez es el encargado de cortar la madera. Él comentó que para ellos no hay mucha diferencia con lo que es fabricar muebles; el trabajo y el proceso es el mismo en una carpintería.
La única diferencia es el resultado de los objetos, dijo, al precisar que este local se especializa en cofres fúnebres de cualquier medida. Cristian Bermeo es el yerno de Gloria y desde hace tres años se encarga de armar los cofres,  corta, ubica piezas y deja listos para que vayan al siguiente proceso.
Wilson Vera lleva 30 años como ebanista en este sitio, aseguró que todo depende de la selección de una buena madera para trabajar.
El secado de las tablas es fundamental para que la madera no se raje ni se tuerza”, indicó este operario, quien además es el encargado de pulir, lacar y dar brillo a las creaciones.
En este taller se fabrican 20 ataúdes a la semana y el trabajo es  arduo todos los días. Tienen reservas en sus bodegas, entregan a funerarias locales y de otras provincias.
Texto. Silvia Vásquez 




































4 comentarios:

Juan Diego Martínez Andrade dijo...

Cual es la dirección o telefono de contacto con este fabricante

Anónimo dijo...

SEÑORA DIGA LA VERDAD COMO FUE CREADA LA EMPRESA Y QUIEN LEDEJO LA MISMA QUE SE CREE TAN DUEÑA Y NO MATE A SU PADRE QUE EL AUN ESTA VIVO

rechyy dijo...

BUENAS NOCHES SOY LA SRA GLORIA CALERO QUISIERA POR FAVOR QUE LA SRTA. QUIEN ESCRIBIÓ EL ARTICULO POR FAVOR SE RETRACTE YO EN LA ENTREVISTA LE COMENTE QUE MI PADRE ESTA VIVO E INCLUSO TAMBIÉN FUE ENTREVISTADO DE ANTEMANO LE AGRADEZCO SU ATENCIÓN Y ENTIENDO QUE TODAS LAS PERSONAS PUEDEN EQUIVOCARSE MUCHAS GRACIAS. POR OTRA PARTE EN LO DEMÁS QUE SE EXPRESA EN EL ARTICULO TODO ESTA CORRECTO Y QUIEN MEJOR PARA DECIR ESTO SUS HIJOS QUIENES LO ESTAMOS EXPRESANDO EN ESTE COMENTARIO QUE DESDE PEQUEÑOS HEMOS ESTADO JUNTO A ELLA.

Anónimo dijo...

no ay disculpas todo le dejo su ex marido nada erncia de mi padre la verdad les duele la entrevista lo que a dicho es falzo: VECINITA
millonaria del monte,