miércoles, 7 de julio de 2010

Rubi Andrade: una oruga que hoy vuela como mariposa

Otavalo. A su paso por la calle  el vaivén de sus caderas impresiona a cualquiera. -“Por mi vivencia puedo decir que las personas trans nacemos con disforia de género, entre el sexo genital y la mente, pero en mi caso, mi cerebro es femenino”, explica Rubi Andrade de 33 años de edad, quien se reconoce transexual.  

Es la mayor de tres hermanos. Un rayo  solar irrumpe en el centro de capacitación, donde dicta clases. Se acerca al umbral de la ventana, cierra los ojos y dice: “Antes era una oruga metida en un agujero, que caminaba dentro de un hoyo y que a cada rato le iban a picotear....”. Ella  les enseñó a  ser libres porque “la oruga floreció. Ahora es una mariposa, libre, que vuela...”.  En su hogar, su hermana menor es su confidente y su papá José Andrade, de 80 años,  entendió que “no es un capricho, ella nació así". El apoyo de su familia la alienta. Por ello se demuestra tal como es: “No quiero ser caricatura de mujer, tengo que ser mujer. No es vestirse, sino sentirse... y yo lo hago”.
El año pasado solicitó al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que le reconozcan el cambio de género de masculino a femenino y que también le cambien su nombre por Rubi, pero el Registro Civil notificó que ella ya lo había hecho por  el nombre de Rudy y que ya no podía cambiarlo. En cuanto al  cambio de género de masculino a femenino, le pidieron un certificado quirúrgico que garantice que es mujer.(MEV)

lunes, 28 de diciembre de 2009

48 horas en la frontera



Soldado que sobrevive en la selva

48 horas en la frontera

Entre el lodo y la vegetación, los soldados hacen patrullajes y en ellos viven de su instinto y experiencia para aprovechar los recursos de la selva.


Los soldados están alertas las 24 horas al día. Ese es el reto de varios periodistas y fotógrafos en la frontera norte. Bajo las reglas militares deben usar camuflaje, botas y cargar una gran mochila. Viajan en dos helicópteros: Súper Puma, de fabricación francesa, y en un ruso MI. El destino: la base de entrenamiento en Viche, a orillas del río Blanco, al norte de la provincia de Esmeraldas.

Con el equipo al hombro los invitados entran a la selva que a la mayoría le resulta incómoda e infranqueable por la humedad y el fango en la pica. El lodo y la vegetación se pegan y rasgan los uniformes. Alguien resbala y cae, todos ríen, pero se preocupan, es cansado transitar por el sitio, el uniforme ayuda pero estorba mientras el calor se hace cada vez más insoportable.

40 minutos después el teniente Ember Castellanos, al mando de su patrulla, intercepta al grupo y explica su organización y las habilidades del soldado. Habla de armamento, de logística y explica la necesidad de un campamento nocturno en la selva.

En esa tarea los militares son expertos al armar carpas tipo iglú, bohíos y colgar hamacas similares a un toldo a 60 centímetros del piso para evitar el ataque de animales y del enemigo. “El soldado debe aprender a convivir con el medio y ser parte, respetándolo y aprovechando sus bondades para sobrevivir”, dice el sargento instructor William Sánchez.

El grupo de periodistas está agotado y con hambre, pero atiende las charlas. El nuevo ánimo viene de la voz de Julio Guerrero, héroe del Cenepa, quien muestra las plantas que usan los soldados para sobrevivir: ajo de monte para el mal aire, bálsamo para la gripe, musuango para no envejecer, chuchuguazo para la artritis, etc. Bromean con las plantas y los brebajes que preparó el héroe.

Caída la noche, Sánchez enseña cómo preparar los alimentos sin que el enemigo descubra la posición. Todo en una lata de atún, con velas y papel higiénico simulando una cocina enterrada. La lección fue aprendida, cada integrante del grupo se da modos y al final degusta de arroz con atún, sopa, jugo de sobre y galletas. Una merienda reparadora después de una jornada que dejó exhaustos a varios.

Todos agotados van a las carpas individuales. Poco a poco se callan los actores. Queda el ruido de aves y animales de la selva, luego el viento se confunde con el río Blanco que en medio de la noche da paso al de los ronquidos de los aspirantes a soldados.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 1 de noviembre de 2008

DIA DE DIFUNTOS, Calderón, Otavalo e Ibarra

El 2 de Noviembre se conmemora el Día de los Difuntos, siendo esta una fecha importante para indígenas y mestizos, quienes recuerdan a sus muertos, acudiendo a los cementerios a entregarles ofrendas, también se prepara la deliciosa colada morada acompañada por las guaguas de pan.

La conmemoración del día de los Difuntos es un acto de mucha significación en la religión Católica. Para su celebración, familiares residentes de las poblaciones de, Calderón, Otavalo e Ibarra regresan a su tierra natal para recordar a sus seres queridos en unidad familiar.
No puede faltar la anticipada visita al Cementerio de la ciudad para el arreglo de las tumbas que consiste en la limpieza de las mismas y su adorno con hermosos ramos de flores, coronas de papel y las expresivas tarjetas.

La asistencia a la Misa de Difuntos es una ritual celebración para rezar por las almas de quienes partieron a la eternidad.

Respecto a las costumbres, a pesar que se han ido cambiando con el decurrir del tiempo, se mantiene la de amasar el Pan de finados, con sus exquisitas variedades: buñuelos, pan de huevo, botadas, empanadas, guaguas de pan. El maíz negro es uno de los alimentos más buscados en estos días, pues es la materia prima de la exquisita colada morada que constituye una bebida tradicional en los hogares ecuatorianos en general, con motivo del Día de los Difuntos.






OTAVALO







IBARRA






















EL Chota: Fútbol, bomba e identidad negra

El Valle Del Chota está ubicado a 35 km ., al norte de la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura. Este valle une a Imbabura con Carchi: cuenta con una población aproximada de 2.000 habitantes, todos de raza negra.
Sus costumbres ancestrales y su baile, que se han perdurado durante el tiempo, son herencias de sus antecesores africanos.
El Valle del Chota está formado por las comunidades de: Ambuqui, Chalguayacu, Juncal, Carpuela, en Imbabura; además de tener dos caseríos en Carchi: Estación Carchi y Ponce. Todas son bañadas por el río del Chota. La vegetación a orillas del río contrasta con los áridos terrenos de las laderas erosionadas.
El Chota se dio a conocer por ser la tierra de donde salieron los más destacados futbolistas del país, que ahora brillan en el balompié extranjero.
Agustín Delgado, Ulises de la Cruz , Edison Méndez, Kléver Chalá, Geovanny Espinoza, entre otros, son los hijos del Chota que han destacado en el deporte “Rey”. Además, el Valle del Chota tiene algunas manifestación artísticas como el ritmo de “ La Bomba ”, la cual es entonada con tambores y otros instrumentos muy rudimentarios. El pueblo, en su gran mayoría, subsiste gracias a la agricultura.



































































miércoles, 22 de octubre de 2008

EL RELEVO DE GUARDIA DE LOS GRANADEROS DE TARQUI

EL RELEVO DE GUARDIA DE LOS GRANADEROS DE TARQUI GRUPO ESCOLTA PRESIDENCIAL
´Lealtad hasta el sacrificio´





El Relevo de Guardia del grupo Escolta Presidencial “Granaderos de Tarqui” es la ceremonia especial que se desarrolla todos los lunes en el Palacio de Gobierno. El grupo saliente entrega la posta al entrante, el cual asume la responsabilidad de brindar la seguridad al Presidente y Vicepresidente de la República y todos los funcionarios que laboran en el complejo presidencial.

Históricamente el Relevo de Guardia se ha mantenido como una tradición en los Palacios de Gobierno en todos los países del mundo y siempre ha constituido una ceremonia privada que se ha desarrollado a puerta cerrada.

En la actualidad, con la intención de rescatar el civismo y los valores morales, patrióticos y culturales del Ecuador, el grupo Escolta Presidencial realiza todos los días lunes a las 11.00 las ceremonias, que son públicas. El principal invitado es el Presidente de la República, quien acude al Balcón Presidencial y desde ahí observa el acto que se cumple en la Plaza de la Independencia. Es acompañado de autoridades del Gobierno e invitados especiales, mientras que cientos de personas, entre ellos turistas nacionales y extranjeros que transitan por la Plaza Grande de Quito, admiran el ceremonial.

Ha pasado casi medio siglo, tiempo del cual los Granaderos de Tarqui, Grupo Especial del Ejército que conforma la Escolta Presidencial de la Presidencia de la República del Ecuador, continúan inclaudicables en sus labores, con el lema “La lealtad hasta el sacrificio”, constituyéndose la norma y la conducta prioritaria de esta unidad que posee una de las misiones más delicadas y relevantes de todos los Ejércitos del mundo.

Los integrantes del Grupo Escolta Presidencial, son hombres que portan en sus venas la herencia de la nobleza, pero al mismo tiempo la fiereza para poder justificar con su sangre, el sentimiento de fidelidad en el cumplimiento de su misión.